HARINA DE ALFORFÓN: Proviene del trigo sarraceno. No es un cereal, sino una planta de la familia de la poligonáceas. Color oscuro. Sin gluten. Muy apropiada para los bizcochos.
HARINA DE ARROZ: No contiene gluten. Para hacer pan es demasiado duro. Ideal para enfermos celíacos.
HARINA DE GARBANZOS: Ideal para empanadillas, buñuelos, chapatis y rebozados. No contiene gluten. Puede mezclarse con harina de guisantes o lentejas.
HARINA DE MAÍZ: No confundirla con la "maizena", harina muy refinada que se utiliza como espesante. No contiene gluten. Ideal para hacer pan, bollos y bizcochos. En México, en algunos lugares es típico el chapati de harina de maíz recién molida. Rica en ácidos grasos: 8 gr. por cada 100 (la harina de trigo integral contiene 2 gr.).
HARINA DE SOJA: Antes de obtener su harina la soja debe ser cocinada. Contiene más grasa que la harina de trigo. Se usa en rebozados de vegetales. Es rica en vitamina B y fibra.
HARINAS SIN GLUTEN ESPECIALES:Son aquellas a las que se les extrae el gluten, como a las harinas de trigo, cebada, avena o centeno, para que puedan ser ingeridas por personas celíacas.
POLENTA: Se trata de la sémola de maíz. Ideal para cocinar acompañado de salsas y muy diversas maneras.
Fuente: http://www.ecoaldea.com
|